EL SUEÑO
Cada noche
nos vamos a nuestra habitación, nos metemos en la cama, y caemos en el
estado inconsciente del sueño. La
mayoría de nosotros dormimos alrededor de 8 horas, lo que significa que pasamos
aproximadamente un tercio de nuestras vidas inconscientes- y parte de ella
soñando. Si intentáis suprimir el sueño con el fin de utilizar este precioso
tiempo en otro tipo de actividades tales fiestas nocturnas o estudiar para los
exámenes, vuestro cuerpo y vuestro cerebro os dirán muy pronto que no debéis
hacerlo. Lo podemos suprimir durante un cierto tiempo pero no por mucho. El
ciclo de sueño/vigilia es una de las múltiples actividades rítmicas del cuerpo
y el cerebro. ¿Porque existe, cuales son las zonas implicadas y cómo funcionan?
UN RITMO PARA VIVIR
El ciclo
sueño/vigilia es un ritmo endógeno que gradualmente se encadena con el ciclo de
día/noche en los primeros años de vida.
Es lo que se llama ritmo circadiano- se llama así ya que se origina del latín
“circa” alrededor, y “diez” día. Es importante a lo largo de la vida: los bebes
duermen durante cortos periodos tanto durante el día como durante la noche, los
niños normalmente se echan la siesta después de comer mientras que los adultos
generalmente duermen solo por la noche.
El patrón
normal de sueño y vigilia encadenado al ciclo de día/noche está parcialmente controlado por un pequeño
grupo de células situadas en el hipotálamo justo encima del quiasma óptico
llamado núcleo supraquiasmatico.
Estas neuronas, que presentan extrañamente
muchas sinapsis entre sus dendritas para poder sincronizar sus descargas de
manera conjunta forman parte del reloj biológico del cerebro. En los humanos
funciona con un ritmo un poco mayor que la duración de un día, aunque
normalmente se mantiene en hora gracias a los impulso procedentes de los ojos
que informan de cuando es de día o de noche. Hemos llegado a saber todo esto
gracias a la gente que ha participado en experimentos de sueño viviendo en
profundas cuevas durante largos periodos de tiempo, alejados de cualquier pista
sobre el tiempo y la hora exacta del día, adoptando patrones de actividad
libres estableciéndose un ciclo de sueño/vigilia de aproximadamente 25 horas.
LAS ETAPAS DEL SUEÑO
El sueño no
es un estado tan pasivo como parece. Si conectamos a una persona con electrodos
sobre la superficie del cráneo, en un laboratorio de sueno (que tiene camas y
no bancos), el electroencefalograma del cerebro (EEG) pasa por varias etapas.
Cuando estamos en vigilia nuestros cerebros muestran una actividad eléctrica de
baja amplitud. Cuando nos dormimos, el EEG se va haciendo más plano al
principio pero luego, gradualmente, muestra un aumento de amplitud y disminuye
en frecuencia según avanzamos a lo largo de las distintas etapas del sueño.
Estas etapas se llaman sueño lento o sueño de onda lenta (SL/SWS). Las razones
de estos cambios de actividad eléctrica no son totalmente conocidas. Sin
embargo se cree que cuando las neuronas dejan de responder a sus impulsos
normales, se van sincronizando de manera gradual entre ellas. Perdemos tono
muscular, ya que las neuronas que controlan el músculo esquelético se inhiben
de manera activa, aunque afortunadamente las que controlan la respiración y el
latido del corazón siguen funcionando de manera normal.
A lo largo
de la noche vamos pasando de una fase a otra del sueño. En una de ellas el EEG
se vuelve a parecer al que presentamos cuando estamos despiertos y nuestros
ojos empiezan a moverse activamente debajo de nuestros parpados que están
cerrados. Esto es lo que se conoce como movimiento rápido del ojo o sueño
rápido (REM) que es cuando más propenso somos a soñar. Si la gente se despierta
durante el sueño REM, todos ellos son capaces de describir que han soñado,
incluso los que dicen que nunca sueñan (¡intenta hacer el experimento en algún
miembro de tu familia!). De hecho, la mayoría de nosotros tenemos entre 4-6
episodios de sueño REM cada noche. Los bebes tienen un poco más de sueño REM e
incluso los animales presentan sueño REM lento. El núcleo supraquiasmatico es
el reloj personal del cerebro.
Una noche
normal de sueño consiste en un patrón formado por distintas fases de sueño, con
pequeñas explosiones de sueño REM (áreas en rojo) que aparecen más o menos 4
veces por noche.
PRIVACIÓN DE SUEÑO
Hace algunos
años, un adolescente americano llamado Randy Gardner, decidió hacerse un hueco
en el libro Güines de los record intentando pasar el mayor tiempo posible sin
dormir.
¡Su intención era aguantar 264 horas sin
dormir y lo consiguió! Fue un experimento cuidadosamente controlado y
supervisado por los médicos de las fuerzas navales americanas-no uno que os
recomendemos repetir.
Sorprendentemente sobrevivió bastante bien.
Las mayores dificultades que tuvo (aparte de sentirse muy somnoliento) fueron
problemas de habla, incapacidad para concentrarse, vacíos de memoria y sueños
diurno alucinógenos. Pero su cuerpo se mantuvo en excelentes condiciones
físicas y nunca se volvió psicótico o perdió contacto con la realidad. Una vez
que el experimento termino, [presento un efecto rebote, durmió durante casi
quince horas la primera noche y luego periodos cortos extra las noches
siguientes. Este y otros muchos experimentos han convencido a los
investigadores del sueño que es fundamentalmente el cerebro el que se beneficia
del sueño y no tanto el cuerpo. Conclusiones parecidas se han obtenido de otros
experimentos incluyendo experimentos animales controlados.
¿PORQUE DORMIMOS?
Muchos temas
en Neurociencias siguen siendo un enigma y el sueño es uno de ellos. Alguna
gente argumenta que el sueño es una forma adecuada para los animales de
permanecer inmóviles y así reducir los peligros. Pero tiene que haber algo más
que eso. Los experimentos de privación de sueño nos llevan a pensar que el
sueño REM y algunas fases del SWS permiten al cerebro recuperarse. Tenemos este
tipo de sueño durante las primeras 4horas de la noche. Tal vez esto sirva para
el reajuste del cerebro y probablemente un buen momento para ello, por analogía
a lo que ocurre con un barco en dique seco, cuando el cerebro no está
procesando la información sensorial, o el hecho de estar vigilante y atento, o
tener que controlar nuestras acciones. La investigación también sugiere que el
sueño es el tiempo en el cual consolidamos lo que hemos aprendido durante el
día- un proceso esencial en la memoria.
¿COMO FUNCIONAN LOS RITMOS?
Se ha
aprendido mucho sobre los mecanismos neurales de las actividades rítmicas tal y
como el sueño gracias al registro de la actividad de neuronas en distintas áreas cerebrales durante las transiciones que
aparecen durante las fases del sueño. Esto ha revelado un sistema activador en
el tronco cerebral que implicando varios transmisores neuromoduladores,
incluyendo uno llamado adenosina, produciendo un tipo de reacción en cadena que
nos lleva a través de las distintas etapas del sueño. Los mecanismos
sincronizadores le permiten a las redes neuronales el pasar de una fase a otra.
Un gran paso
adelante se ha dado gracias a la aparición de la neurogenetica. Se han
identificado varios genes que, como los engranajes de un reloj, son los
componentes moleculares de los marcapasos rítmicos. Mucho de este trabajo se ha
realizado en Drosophila (mosca de la fruta) en donde se ha descubierto que dos
genes -per y tim- producen proteínas que interaccionan conjuntamente y regulan
su propia síntesis.
La síntesis de ARNm y proteína empieza
temprano en el día, acumulándose la proteína que se va uniendo y acoplando parando
de esta forma su propia síntesis. La luz del día ayuda a degradar esta proteína
haciendo que sus niveles disminuyan hasta el punto en donde los genes PER y TIM
empiezan a activarse de nuevo. Este ciclo sigue produciéndose una y otra vez, y
puede incluso mantenerse de manera permanente siempre que las neuronas en
cultivo sigan con vida. El reloj de los mamíferos como el nuestro funciona de
la misma forma que el de las moscas. Como los ritmos circadianos son muy
primitivos en términos evolutivos, no es sorprendente que las mismas moléculas
regulen el reloj en organismos tan diferentes y distantes.
EL CEREBRO HUMANO
El cerebro humano es
el centro del sistema nervioso humano
siendo un órgano muy complejo. Encerrado en el cráneo, tiene la
misma estructura general que los cerebros de otros mamíferos, pero es
más de tres veces mayor que el cerebro de otros mamíferos con un tamaño corporal
equivalente.
La mayor parte la
constituye la corteza
cerebral, una capa de tejido neuronal plegado que cubre la superficie del pros encéfalo.
Especialmente amplios son los lóbulos frontales, que están
asociados con funciones ejecutivas, tales como
el autocontrol, la
planificación, el razonamiento y el pensamiento abstracto. La parte del cerebro
asociada a la visión está también muy agrandada en los seres humanos.
Se ha estimado que el cerebro
humano contiene de 50 a 100 mil millones
de neuronas, de las cuales
cerca de 10 mil millones son células piramidales corticales.
Estas células transmiten las señales a través de hasta 1000 billones de
conexiones sinápticas.
El cerebro controla y regula
las acciones y reacciones del cuerpo. Recibe continuamente información
sensorial, rápidamente analiza estos datos y luego responde, controlando las
acciones y funciones corporales. El tronco encefálico controla la
respiración, el ritmo cardíaco, y otros procesos autónomos. El neo córtex es el
centro del pensamiento de orden superior, del aprendizaje y de la memoria. El cerebelo es
responsable del equilibrio corporal, coordinando la postura y el movimiento.
A pesar del hecho de que esté
protegido por los espesos huesos del cráneo, suspendido en líquido cefalorraquídeo, y aislado
de la sangre por la barrera hematoencefálica, la
delicada naturaleza del cerebro humano lo hace susceptible a muchos tipos de
daños y enfermedades. Las formas más comunes de daño físico son los daños
internos por un golpe en la cabeza, un accidente cerebrovascular, o una
intoxicación por ingerir diversas sustancias químicas que pueden actuar como neurotóxicas. La
infección del cerebro es rara debido a las barreras que lo protegen, pero es
muy grave cuando se produce. El cerebro humano también es susceptible de
padecer enfermedades degenerativas, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer. Una serie
de trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia y la depresión, se estima
que son causadas al menos parcialmente por disfunciones cerebrales, aunque la
naturaleza de tales anomalías cerebrales no es bien entendida.
FUNCIONES
El cerebro procesa la información sensorial,
controla y coordina el movimiento, el comportamiento y puede llegar a dar
prioridad a las funciones corporales homeostáticas, como los latidos
del corazón, la presión sanguínea, el balance de
fluidos y la temperatura corporal. No obstante, el
encargado de llevar el proceso automático es el bulbo raquídeo. El cerebro es
responsable de la cognición, las emociones, la memoria y el aprendizaje.
La capacidad de procesamiento y
almacenamiento de un cerebro humano estándar supera aun a las mejores
computadoras hoy en día. Algunos científicos tienen la creencia que un cerebro que
realice una mayor cantidad de sinapsis puede desarrollar
mayor inteligencia que uno con menor
desarrollo neuronal.
Hasta no hace muchos años, se pensaba que el
cerebro tenía zonas exclusivas de funcionamiento hasta que por medio de imagenología se pudo determinar
que cuando se realiza una función, el cerebro actúa de manera semejante a una
orquesta sinfónica interactuando varias áreas entre sí. Además se pudo
establecer que cuando un área cerebral no especializada, es dañada, otra área
puede realizar un reemplazo parcial de sus funciones.
ESTRUCTURA
El cerebro humano de un adulto pesa en
promedio alrededor de 1,5 kg ,
con un tamaño (volumen) de alrededor de 1130 centímetros
cúbicos en mujeres y 1260 cm3 en hombres, aunque puede haber
individuos con variaciones importantes. Los
hombres con igual altura y superficie corporal que las mujeres tienen en
promedio cerebros 100
gramos más pesados, aunque estas diferencias no se
relacionan de ninguna forma con el número de neuronas de materia gris o con las medidas
generales del sistema cognitivo. Los neandertales tenían un cerebro más
grande en la edad adulta que los humanos actuales. El cerebro es muy blando,
presentando una consistencia similar a la gelatina blanda o a un tofu consistente. A pesar de ser conocida como «materia
gris», la corteza es de un color beige rosado y de color ligeramente
blanquecino en el interior. A la edad de 20 años, un hombre tiene alrededor de 176 000 kilómetros
de axones malignizados en su cerebro y una
mujer cerca de 149
000 kilómetros .
Características generales
Los hemisferios cerebrales forman la mayor
parte del cerebro humano y se encuentran por encima de otras estructuras
cerebrales. Están cubiertos de una capa cortical con una topografía sinuosa.
Por debajo del telencéfalo se encuentra el tronco encefálico, semejante a un tallo en el que está unido
el telencéfalo. En la parte trasera del cerebro, debajo del telencéfalo y
detrás del tronco encefálico, está el cerebelo, una estructura con
una superficie surcada horizontalmente que le hace parecer diferente de
cualquier otra área del cerebro. Las mismas estructuras están presentes en
otros mamíferos, aunque el cerebelo no es tan grande en relación al resto del
cerebro. Por regla general, cuanto menor sea el telencéfalo, menos rugosa es la
corteza. La corteza de una rata o un ratón es casi completamente lisa. La
corteza de un delfín o una ballena, en cambio, es más sinuosa que la corteza de
un ser humano.
El rasgo dominante del cerebro humano es corticalización. La corteza
cerebral en los seres humanos es tan grande que eclipsa cualquier otra parte
del cerebro. Unas pocas estructuras subcorticales muestran alteraciones que
reflejan esta tendencia. El cerebelo, por ejemplo, tiene una zona media
conectada principalmente a las áreas motoras subcorticales, y una zona lateral
conectada principalmente a la corteza. En los humanos la zona lateral ocupa una
fracción mucho más grande del cerebelo que en la mayoría de las otras especies
de mamíferos. La corticalización se refleja en la función así como la
estructura. En una rata, la extirpación quirúrgica de toda la corteza cerebral
deja un animal que todavía es capaz de caminar e interactuar con el medio ambiente.
En un ser humano, daños comparables en la corteza cerebral producen un estado
de coma permanente. La cantidad
de corteza de asociación, en relación con las otras dos categorías, aumenta
dramáticamente a medida que se pasa de mamíferos simples, tales como la rata y
el gato, hasta los más complejos, como el chimpancé y el humano.
La corteza cerebral es esencialmente una capa
de tejido neuronal, plegado de tal manera que permite a una gran superficie
caber dentro de los confines del cráneo. Cada hemisferio cerebral, de hecho,
tiene una superficie total de alrededor de 1200 centímetros cuadrados. Los anatomistas llaman a cada pliegue
cortical un surco, y a la zona lisa
entre los pliegues una circunvolución. La mayoría de los cerebros humanos
muestran un patrón similar de plegado, pero hay bastantes variaciones en la
forma y el lugar de los pliegues que hacen a cada cerebro único. Sin embargo,
el patrón es lo suficientemente consistente para que cada pliegue principal
reciba un nombre, por ejemplo, la "circunvolución frontal superior",
el "surco pos central", o el "surco transóptico". Las
características del plegado profundo en el cerebro como la interhemisférica, la cisura lateral, y la corteza insular están presentes en
casi todos los sujetos normales.
DESCUBRIMIENTOS RECIENTES SOBRE EL FUNCIONAMIENTO
DE NUESTRO CEREBRO Y DEL IMPACTO SOBRE EL APRENDIZAJE EN GENERAL.
* El cerebro que crece: el cerebro humano puede hacer crecer nuevas células.
* El cerebro social: las interacciones y el estado social impactan los niveles de hormonas y ellas sobre el aprendizaje de todo tipo de conocimiento y nuestro estado de ánimo.
* El cerebro hormonal: las hormonas pueden y de hecho impactan el conocimiento.
* El cerebro que se mueve: el movimiento influye en el aprendizaje.
* El cerebro plástico: dado un mejor enriquecimiento del cerebro, éste cambia.
* El cerebro espacial: cómo trabajan el espacio, el aprendizaje relacional y la recordación espacial.
* El cerebro atencional: cómo el córtex pre frontal dirige realmente la atención y de allí la rehabilitación de los problemas y déficits atencionales.
* El cerebro emocional: cómo las amenazas y las hormonas afectan la memoria, las células y genes.
* El cerebro adaptativo: cómo la aflicción, el cortisol y los estados alostáticos impactan en el aprendizaje.
* El cerebro paciente: el rol del tiempo en el proceso de aprendizaje.
* El cerebro computacional: el rol de la retroalimentación en la formación de las redes neurales.
* El cerebro artificioso: cómo las artes y la música afectan al cerebro y la conducta.
* El cerebro conectado: cómo nuestro cerebro es cuerpo y el cuerpo es cerebro; cómo trozos de información cerebral circulan a través de nuestro cuerpo.
* El cerebro en desarrollo: cómo optimizar el valor de los tres primeros años sabiendo qué hacer y cuándo hacerlo.
* El cerebro hambriento: el rol de la nutrición en el aprendizaje y la memoria; cuáles son los mejores alimentos, ¿qué comer?
* El cerebro memorable: cómo nuestras memorias son codificadas y recuperadas.
* El cerebro químico: qué hacen determinados químicos y cómo activar los correctos
* El cerebro que crece: el cerebro humano puede hacer crecer nuevas células.
* El cerebro social: las interacciones y el estado social impactan los niveles de hormonas y ellas sobre el aprendizaje de todo tipo de conocimiento y nuestro estado de ánimo.
* El cerebro hormonal: las hormonas pueden y de hecho impactan el conocimiento.
* El cerebro que se mueve: el movimiento influye en el aprendizaje.
* El cerebro plástico: dado un mejor enriquecimiento del cerebro, éste cambia.
* El cerebro espacial: cómo trabajan el espacio, el aprendizaje relacional y la recordación espacial.
* El cerebro atencional: cómo el córtex pre frontal dirige realmente la atención y de allí la rehabilitación de los problemas y déficits atencionales.
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* El cerebro adaptativo: cómo la aflicción, el cortisol y los estados alostáticos impactan en el aprendizaje.
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* El cerebro artificioso: cómo las artes y la música afectan al cerebro y la conducta.
* El cerebro conectado: cómo nuestro cerebro es cuerpo y el cuerpo es cerebro; cómo trozos de información cerebral circulan a través de nuestro cuerpo.
* El cerebro en desarrollo: cómo optimizar el valor de los tres primeros años sabiendo qué hacer y cuándo hacerlo.
* El cerebro hambriento: el rol de la nutrición en el aprendizaje y la memoria; cuáles son los mejores alimentos, ¿qué comer?
* El cerebro memorable: cómo nuestras memorias son codificadas y recuperadas.
* El cerebro químico: qué hacen determinados químicos y cómo activar los correctos
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